Historia

 

El Rincón Extremeño nace en agosto de 2011 de las manos de Ángel Luis y Javier Cobos Bravo. Aprendieron el oficio hace muchos años. Hijos de Ángel Cobos, más conocido en su tierra extremeña como " El Moreno" y de Sara Bravo, una de las mejores cocineras que dio dicha tierra. 
    
     Ángel dejó su oficio de camionero, para apostar por la restauración, allá por los principios de los 70. Abandonó su tierra extremeña, acompañado de Sara y de sus cuatro hijos mayores para probar fortuna en esto de los fogones y sartenes en un pueblo de Toledo (Villaluenga de la Sagra) .
Allí se hicieron cargo de la cantina, dónde comían cada día todos los empleados de la fábrica de cementos Asland. Sara, con su cocina tradicional, un poco aprendido de la abuela Julia, otro tanto en su trabajo (empezó a servir con 12 añitos), hizo de aquella cantina un lugar agradable en sabores y olores.  Todo artesanal, desde el caldo para acompañar en invierno al vino tinto, hasta los flanes que conformaban el postre y que hacía una y otra vez, en sus pequeños moldes apilados en la vieja cocina de carbón.

Por aquél entonces, Ángel tenía que subirse en una caja de envases vacíos, para poner sus primeros cafés a los clientes, pues (dada su altura) no alcanzaba a aquellos brazos de las antiguas cafeteras que hacían tan buen café...
Camarero de barra y de salón, desde los ocho años más o menos. Teniendo Javier menos de dos años, después de haberse afianzado en el oficio, volvieron a su tierra, dispuestos a hacerse cargo de un hostal de carretera, muy cerca de su pueblo natal. En muy poco tiempo no sólo disfrutaba de su buen hacer quien que pasaba por aquella carretera o iba a repostar a la gasolinera cercana. Gente de los pueblos colindantes, venían expresamente sobre todo los fines de semana a probar el chocolate con picatostes y la innumerable cantidad de platos extremeños, (en su mayoría) que ofrecían al público.


    Fue en Plasencia dónde no muchos años después, se asentaron y pasaron el resto de su vida. Ángel, innovador en su profesión, ofrecía servicio de catering para bodas, bautizos, comuniones, monterias, empresas, etc. Sara era caprichosa y cuidadosa de sus secretos culinarios. Tanto Ángel como Javier y el resto de sus hermanas, se especializaron en cocinar, atender la barra y servir a un montón de comensales de una forma "autodidacta".
     A Javier ya con dos años, le volvía loco el "picadillo de cerdo" que cocinaba mamá. Había que tener cuidado con él, porque directamente metía la mano en cualquiera de aquellas sartenes inmensas que había en la cocina. 


     Hoy muchos años después, inician juntos éste nuevo proyecto, en un pequeño y acogedor rinconcito de Majadahonda, que no podía llamarse de otra manera que Rincón Extremeño”.  Allí rememoran, todas sus vivencias, ofreciendo a todos sus clientes, lo mismo que SARA hizo durante toda su vida, los mejores platos de la cocina extremeña. 
   

     Como homenaje a ella, como forma de vida, porque es lo mejor que saben hacer, les esperan en ese pequeño rincón, para cuidarles con mucho mimo y para hacerles disfrutar, de sus migas, de los buenos jamones de "pata negra" y de tantas cosas más, que en vez de contarles, les invito a degustar en Majadahonda.
 

 

Julia Cobos Bravo